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Enea Psicología

Pautas para detectar dificultades en el lenguaje

La adquisición del lenguaje es un factor que preocupa bastante a padres, profesores y demás agentes que influyen en la educación de algún menor, por eso es importante que se tengan en cuenta estas pautas para detectar si nuestro hijo o alumno tiene dificultades en el lenguaje.

Como en cualquier aspecto del desarrollo del niño, en la adquisición del lenguaje cada uno tiene su propio ritmo. Así como no todos los niños comienzan a caminar a la misma edad, tampoco todos empiezan a hablar a una edad determinada. Todo depende de muchos factores.

Valorar y entender los procesos evolutivos en la adquisición del lenguaje puede ayudar a conocer si deberíamos o no preocuparnos por la evolución de nuestros pequeños.

En primer lugar, debemos detectar si existe algún retraso evolutivo en el lenguaje. Para ello, debemos conocer bien cuáles son las etapas del desarrollo del lenguaje según la edad cronológica:

0 meses: Comunicación refleja
2 meses: Murmullos, quejidos y llantos
3-6 meses: Chillidos y canturreos
6-10 meses: Balbuceos con sonidos vocálicos y consonánticos repetidos
10-12 meses: Comprensión de palabras sencillas, entonaciones, preconversación
12 meses: Primeras palabras reconocibles
13-18 meses: Desarrollo de vocabulario: hasta 50 palabras
21 meses: Primera frase de dos palabras
24 meses: Frases con varias palabras
24 meses-4 años: Explosión de vocabulario: frases más elaboradas
4-5 años: Lenguaje oral fluído, narraciones simples y breves y construcciones gramaticales correctas

Paralelamente a estas pautas para detectar si existen dificultades en el lenguaje, debemos plantearnos una serie de cuestiones que nos pueden ayudar a identificar con más exactitud si realmente estamos ante dicha dificultad:

Obsérvalo en su conjunto.
Observa si el niño, en el resto de habilidades, se encuentra dentro de su edad normativa. De esta forma sabremos que estamos ante una dificultad del lenguaje exclusivamente (en el caso que la hubiera).

¿Entiende lo que le dices?
La comprensión del lenguaje se desarrolla antes que el habla. Cuando un niño tarda en comenzar a hablar pero, entiende lo que se le dice, se descartan dos problemas importantes:
1) Dificultades de audición. En el caso de sospecha debería acudir a un otorrino.
2) Si el niño entiende lo que se le dice significa también que la zona del cerebro encargada de entender el lenguaje funciona correctamente. Es por ello, que si un niño no comprende lo que se le dice por encima de los 18-24 meses y ha sido descartado de antemano problemas de audición, se recomienda que sea valorado por un neurólogo para descartar dificultades neurológicas.

¿Articula correctamente alguna palabra?
Si un niño es capaz de reproducir una palabra con sentido, es porque puede oírla, entiende que esa palabra tiene un significado y es capaz de articular el lenguaje.

¿Consigue todo lo que necesita sin necesidad de usar el lenguaje?
Muchos niños tardan más en desarrollar el lenguaje porque consiguen sus peticiones sin necesidad de usarlo. Y eso es, en algunos casos, un signo de inteligencia y no lo contrario. Ante esto, hay quien recomienda “incentivar” al niño a utilizar el lenguaje. Un ejemplo de ello sería: ante una petición, no facilitar lo que pide a menos que utilice el lenguaje oral o emita algún tipo de sonido.

¿Es perjudicial que un niño comience hablar más tarde? O dicho de otro modo ¿debemos forzar el desarrollo del lenguaje?
No tiene importancia que un niño comience hablar tardíamente si es porque así su biorritmo lo marca. No obstante, siempre que se observe un retraso en el lenguaje, aunque sea leve, debería estimularse para evitar problemas posteriores que puedan surgir como por ejemplo: retrasos curriculares, problemas de adaptación con sus iguales, etc. Dicha estimulación debe tener como objetivo único y prioritario enriquecer y reforzar el desarrollo del lenguaje respetando SIEMPRE el ritmo individual y adaptativo de cada uno sin necesidad de forzar su evolución.

Con una valoración por parte de un profesional, se puede detectar rápidamente si el menor se encuentra ante un problema de lenguaje y qué medidas podemos tomar en el caso que esto ocurriera.