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ArtículosSignos de Alarma en el Desarrollo Infantil de 0 a 3 Años: ¿Cuándo Preocuparse?

Enea Psicología

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Signos de Alarma en el Desarrollo Infantil de 0 a 3 Años: ¿Cuándo Preocuparse?

Cuando somos padres o cuidadores de niños pequeños, una de las preocupaciones más grandes es asegurarnos de que su desarrollo siga un curso saludable y adecuado para su edad. A menudo, nos preguntamos si ciertas conductas o habilidades de nuestros pequeños son motivo de alarma o simplemente parte de su proceso de crecimiento. En este artículo, exploraremos los signos de alarma del desarrollo en niños de 0 a 3 años en diversas áreas clave, y aprenderemos cuándo es apropiado buscar orientación profesional.

 

¿Qué son los Signos de Alarma del Desarrollo?

 

Los signos de alarma del desarrollo son señales y manifestaciones que indican que el desarrollo de un niño puede no estar progresando de manera adecuada para su edad. Es importante recordar que no todos los signos de alarma necesariamente indican un retraso en el desarrollo; en algunos casos, estas señales pueden ser temporales y resolver por sí solas. Sin embargo, es esencial estar atentos a estos signos y, si persisten o se agravan, buscar la evaluación y orientación de un profesional de la salud infantil.

 

Área Motora

0-3 meses: Si notas que tu bebé no sigue objetos con la mirada, no puede controlar su cabeza, muestra asimetría postural o tiene movimientos oculares anómalos, estos podrían ser signos de alarma en el desarrollo motor.

3-6 meses: Los puños cerrados, la falta de uso de ambas manos, la incapacidad para sentarse solo o la falta de interés en coger objetos de manera voluntaria pueden requerir atención.

6-9 meses: La ausencia de la pinza o presión, la incapacidad para voltearse de manera autónoma, y la mala coordinación óculo-manual son señales de alerta.

9-12 meses: Manipulación torpe o asimétrica, presencia de reflejos primarios, y la falta de desplazamientos autónomos como gateo o sentado pueden ser motivo de preocupación.

12-18 meses: La incapacidad para caminar solo o para masticar alimentos sólidos debe ser tenida en cuenta.

18-24 meses: Si tu hijo no puede deambular de manera autónoma, presenta una marcha inestable o tiene dificultades para levantarse del suelo sin ayuda, es importante buscar orientación.

24-36 meses: La incapacidad para saltar con ambos pies o la necesidad de usar objetos para levantarse del suelo pueden requerir una evaluación profesional.

 

Área del Lenguaje

0-3 meses: Si tu bebé no responde a estímulos auditivos, es importante estar alerta.

3-6 meses: La ausencia de llanto, sonrisa o balbuceo, y la falta de reacción ante sonidos o voces familiares podrían indicar un problema en el desarrollo del lenguaje.

1 año: La falta de vocalización, interacción, comprensión de palabras familiares o respuesta al nombre son signos que deben ser evaluados.

2 años: Si tu hijo no tiene un vocabulario mínimo de 20 palabras y no forma frases de dos palabras, o tiene dificultades para comprender instrucciones sencillas, es importante buscar asesoramiento.

3 años: La falta de comprensión de preguntas sencillas, un vocabulario limitado y dificultades en la comunicación con personas cercanas pueden requerir atención profesional.

 

Área Cognitiva

0-3 meses: La falta de interés en juguetes con sonidos y colores, y la ausencia de sonrisa social, son señales de alerta.

3-6 meses: Si tu bebé no explora objetos en sus manos ni reconoce caras familiares, es importante estar atentos.

6-12 meses: La incapacidad para imitar gestos simples, reconocer partes del cuerpo y entender la dinámica de juguetes causa-efecto son motivos de preocupación.

12-24 meses: Dificultades para asociar objetos por forma y color, o problemas con nociones espaciales y juegos imitativos, deben ser evaluados.

24-36 meses: Si tu hijo no participa en juegos simbólicos y tiene dificultades para seguir reglas de juegos simples, es importante buscar orientación.

 

Área Afectiva, Conductual y Sensorial

0-3 meses: La falta de sonrisa social y llanto agudo e inconsolable pueden ser señales de alarma.

3-6 meses: Si tu bebé no responde a la sonrisa social ni juega con sus manos o pies, debes prestar atención.

6-9 meses: La falta de emoción al ver a la figura de apego, la incapacidad para establecer contacto visual y la ausencia de consuelo cuando llora son signos importantes.

12-18 meses: La dificultad para mantener el contacto visual, la falta de interés en actividades y juegos, y la falta de saludos con la mano son motivos de preocupación.

18-24 meses: La dificultad para interactuar en actividades colectivas, la falta de autonomía en tareas sencillas y la falta de un vínculo de apego claro pueden requerir evaluación.

24-36 meses: Si tu hijo no anticipa rutinas diarias, muestra malestar en actividades colectivas y no demuestra un vínculo especial con una figura de referencia, es importante buscar orientación.

 

Área de Autonomía

12-24 meses: La incapacidad para comer solos con las manos, agarrar objetos con ambas manos o dar pasos debe ser evaluada.

24-36 meses: Si tu hijo no se seca las manos sin ayuda, no avisa cuando necesita ir al baño, o tiene dificultades para ponerse la ropa o usar una servilleta, es importante buscar orientación profesional.

 

En resumen, los signos de alarma en el desarrollo de niños de 0 a 3 años pueden variar en cada área crucial de desarrollo. Estar atentos a estas señales y buscar ayuda temprana si es necesario puede marcar una gran diferencia en el futuro de tu hijo. Si te preocupa el desarrollo de tu hijo, no dudes en consultar con un profesional de la salud infantil. Recuerda que la detección temprana y la intervención adecuada pueden ayudar a tu hijo a alcanzar su máximo potencial.